Del ritmo a la narrativa. Libros que invitan a los más pequeños a la literatura

pájaro en la cabeza

De arrullos, rimas y retahílas

“Deja de jugar, nos mira intensamente, entorna los ojos, se concentra, reflexiona, frunce los labios y exclama «blee».”  Marie Darrieussecq describe en su libro El bebé, esta situación, común para los adultos que conviven con pequeños de  apenas unos meses.  Blee, daaa, tuuu, gaga y muchas más expresiones y sonidos, utilizan los bebés para exteriorizar su conocimiento del mundo y también el conocimiento que poco a poco van desarrollando de sí mismos. Durante esta época el lenguaje está muy ligado al cuerpo, a los gestos, a las caricias y a las cosquillas, al balanceo, a los gritos y a la risa comenta Marie Bonafé.

Mientras son amamantados; los pasean de un lado a otro de la casa o en la calle; los bañan en la tina o bajo la regadera  o los arropan para dormir, los bebés disfrutan y necesitan de la voz de las personas que los rodean.

Desde tiempos remotos, las madres se han empeñado en nutrir la avidez de palabras  de sus pequeños hijos, asegurando así la herencia más valiosa: la lengua materna, esa lengua de cuna que les transmiten las personas que los crían y de la que  ellos se apropian poco a poco, tomándose su tiempo para disfrutar y descubrir relaciones y significados en esa abundancia  de juegos sonoros, rimas, cantos, arrullos, relatos cotidianos comunes a muchas familias del mundo. El primer contacto de los pequeños con la literatura: Un gato se cayó en un plato,/ sus tripas se hicieron pan,/ arrepote pote pote,/ arrepote, pote, pan.

un gato se cayó en u n plato

Con juegos tan simples y aparentemente sin sentido como éste, los bebés actúan y son partícipes del mundo; se mueven, observan, balbucean…buscan. En esa búsqueda, el lenguaje es elemento esencial. Aún sin que emitan  palabras reconocibles, la familia comprende lo que “dicen” y responde a sus demandas con lenguaje, por eso les hablamos mucho, porque sabemos que sus respuestas, ya sean discretos gestos o sonidos enérgicos,  son evidencia de que nos entienden. Esta interacción  de juegos y palabras con los demás estimula la organización de la vida intelectual, como resultado de las relaciones que surgen entre las diversas experiencias. (M. Bonafé. 2008)

Actualmente, algunos juegos de palabras,  cantos y retahílas de la tradición oral  han sido publicados en libros apropiados para los niños de cuna. La escritura de viejos cantos en páginas dirigidas especialmente a primeros lectores, vuelve a estas publicaciones un valioso registro histórico de formas antiguas de lenguaje cuya potencia y calidad sigue vigente hoy en día. Ya escritos, estos divertimentos  tienen mayor posibilidad de ser transmitidos y compartidos con otros, en otros tiempos. “…abrir esos secretos a otros hablantes u otros mundos, ya que eso hace la escritura”. (Ferreiro, 2010; 66).

Duerme, duerme negrito, una canción sudamericana, ilustrada por Paloma Valdivia. Las mañanitas, canto tradicional mexicano que se entona en los cumpleaños con ilustraciones de Carlos Pellicer y Juego de dedos, con realización artística a cargo de Pablo Serrano, son ejemplo de estas publicaciones, relativamente nuevas en México y que todavía no cobran fuerza a pesar del impacto que producen en el desarrollo del lenguaje y conocimiento del mundo de los bebés.

Duerme Negrito  las mañanitas   cinco deditos

Hacia la narración

La melodía de los juegos sinsentido, las rimas y los arrullos que los bebés disfrutan acunados en los brazos o sentados en el regazo de su mamá, su papá, o la abuela, en la vida diaria se combinan de manera natural con las narraciones cotidianas correspondientes a la lengua fáctica y también con formas literarias; aquellas narraciones construidas con una sintaxis bien estructurada que tienen un  inicio y un final entre los cuales existe una coherencia propia: la lengua del relato. (M. Bonafé. 2008).

Un bebé escucha la voz de alguien querido contar o leer: Érase una vez cinco deditos. El primero, llamado Pulgar, dijo: «¡Me apetece preparar una comida estupenda!»… Frases breves cargadas de elementos de la lengua con la que el pequeño comienza a comunicarse: personajes, acciones que se llevan a cabo en un orden determinado, un  tiempo que avanza , lugares en los que se desarrollan esas acciones, diálogos, pausas que dan tensión al relato. Durante estas narraciones sucede el acto invisible de  la apropiación de los elementos del discurso, los niños descubren la especial conjugación de un verbo, el uso de una preposición en cualquier momento que casi nunca podemos identificar. (G. Rodari.1999)

cinco deditos de la mano

La manera en la que los adultos hablan  a los pequeños les proporciona ayuda para la comprensión y expresión del lenguaje. Así mismo,  las formas narrativas utilizadas en los libros infantiles se basan en la idea que tienen los adultos de lo que es comprensible y adecuado para los niños durante su desarrollo tanto personal como literario. (T. Colomer. 2000)

Los libros para los bebés

Durante los primeros meses y  lo largo de los primeros años,  el apego de los  pequeños a los seres queridos es la base para las posteriores relaciones sociales e intelectuales, compartir con ellos los libros desde estos momentos fortalece su personalidad y ensancha su percepción del mundo. Tal como los bebés entienden el lenguaje hablado antes de poder expresarlo ellos mismos, las experiencias con los libros les dan la posibilidad de saber acerca de la lectura y la escritura, aún cuando todavía no  aprendan a descifrar las palabras y frases impresas en un papel.

La oferta de libros para los lectores más pequeños, aún no es abundante ni variada sin embargo, es notable el interés y la atención que algunas editoriales  han puesto en la  calidad literaria, de las imágenes y la edición de este tipo de libros.

Tal es el caso de los libros juguete que acompañan a los bebés en la cuna que podrían ser sólo utilitarios, sin embargo se nota cuidado en la relación del objeto con el contenido. Así vemos en Tic tac, de Silvia Bland, un breve vocabulario compuesto de siete páginas en cartoné, atadas a una sonaja, cada imagen va acompañada de la onomatopeya correspondiente.

tic tac   con moredera

La marca de juguetes  Lilliputiens,  ha editado varios libros mudos, entre ellos uno que narra en cuatro páginas, cómo un ratón ayuda a un león a salir de la red en la que está atrapado; elaborado en tela, está  sujeto a una mordedera.

La presentación más común para los pequeños lectores es el  boardbook: libros de cartoné, fabricados con papel rígido plastificado, de dimensiones pequeñas  y esquinas redondeadas en los que se encuentran diversidad de propuestas y que detrás de su sencillez y carácter lúdico se halla una estructura sólida que acerca a los pequeños a formas literarias cada vez más complejas, en las que  varía la perspectiva narrativa y se  diversifican los episodios y las tramas.

Entre los libros para los primeros lectores existen algunos informativos, como los abecedarios o los vocabularios, ya sea de palabras aisladas o de frases cortas construidas con términos del mismo ámbito: acciones, colores, partes del cuerpo, objetos cotidianos. Taro Gomi es autor de varios libros de este tipo, uno de ellos, ¡Mira lo que tengo! Contiene una sucesión de pares de palabras que se van  presentando con un patrón verbal que se repite en cada página izquierda: ¡Mira lo que tengo! Un rábano y una cebollita. En seguida

Mira lo que tengo

complementa con una propuesta de acción en la página de la derecha: Hagamos una ensalada. En la siguiente doble página, a la izquierda: ¡Mira lo que tengo! Una crayola y un color. En la parte de la derecha: Vamos a dibujar. El ritmo que da la repetición se rompe con la frase final que altera el ritmo y sorprende: Tengo un amigo. ¿Cómo le llamamos?

También son comunes, narraciones sencillas protagonizadas por personajes afines al lector,  algunas a partir de  rutinas habituales, contadas con frases breves que siguen una fórmula repetitiva. ¿Dónde está Miffy? es una muestra de tal estructura.  En la portada vemos a la familia de Miffy, la simpática conejita creación de Dik Bruna. Al pasar las páginas aparecen uno a uno los integrantes presentados  a manera de adivinanza con una pregunta: ¿quién está detrás del oso?, ¿y detrás de este regalo?, al levantar el oso, o el regalo, que son una pestaña sobrepuesta,  queda a la vista el personaje en cuestión.    

donde está Miffy

A medida que los niños crecen, aumenta su capacidad para establecer nexos causales entre las acciones representadas y son más capaces de ordenar lo que está ocurriendo en las ilustraciones en el interior de un esquema narrativo. Sin duda este avance será más fácil para quienes han oído contar muchos cuentos y han aprendido a tener en cuenta los acontecimientos de las páginas anteriores para atribuir   un sentido a lo que está ocurriendo (T. Colomer)

Hay otros libros en los que se narra una verdadera historia aunque sea sencilla: un problema inicial, un intento de solución por parte de los personajes y una resolución final del conflicto.  Como se puede ver en El libro del osito de Anthony Browne: El osito protagonista, camina por el bosque y lleva un lápiz, al pasar la página se encuentra con el gorila, esta escena es amenazante, pero el osito no muestra temor y utiliza su lápiz para dibujar algo que se descubre al dar vuelta a la hoja: un pequeño oso de juguete que pone contento al gorila. El osito sigue su camino y se encuentra con tres animales más, aunque actúa de la misma manera ante cada nuevo personaje, la solución cada vez es diferente y el final inesperado.    Esta cadena de acciones facilita a los pequeños lectores  la identificación de la secuencia ya que reproduce rutinas semejantes  que lo ayudan a entender la relación temporal y causal entre acciones narrativas de varias historias dentro de una gran historia.

El libro de osito portada

Libros infantiles como ¿De quién es? Escrito e ilustrado por Èmile Jadoul empiezan a desarrollar el modelo convencional de una narración de forma cada vez más compleja con  más intentos de solución y más personajes.

de quién es

Nuevas líneas narrativas combinadas con una tensión creciente, hasta la resolución positiva del enigma o su revelación y la fuerte presencia de la ilustración que  no debe interpretarse como una forma de aligerar la lectura sino como una forma de lectura en sí, estos entrelazado, activan saberes  del lector de modo que va comprendiendo nuevas y más complejas estructuras narrativas.  Poco a poco los niños van eligiendo sus libros favoritos y se  desarrolla  una espiral de conocimientos y relaciones que contribuyen a la socialización cultural a través de la cultura escrita.

Lo sencillo lleva detrás un gran trabajo, los buenos libros para los primeros lectores son un ejemplo de sencillez y profundidad; esconden sorpresas. Sorpresas que se merecen, como todos, los primeros lectores, como el bebé de quien Marie Darrieussecq nos cuenta: […] fijaba la mirada en un punto del espacio, estiraba la mano hacia el vacío y sonreía… Después parecía que escuchaba y contestó: «agliba uija», y soltó una carcajada.

Con este texto participé en el 34 Congreso Internacional de IBBY en septiembre de 2014

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Premios Hans Christian Andersen I

El 2 de abril de 1805, en Odense, Dinamarca, nació Hans Christian Andersen, quien pasó su niñez escuchando las  historias que le contaba su padre, un zapatero de gran imaginación.

Desde muy joven, Andersen comienza a escribir  poesía y obras de teatro que se publican y se ponen en escena, sin embargo, el mayor  reconocimiento en la literatura lo obtiene por sus cuentos escritos para la infancia: El patito feoLa reina de las nieves,  La pequeña cerillera, El soldadito de plomo y más.

Los protagonistas de sus narraciones, seres de enorme fortaleza interna  siguen haciendo contacto con los niños y adultos de hoy en las variadas y múltiples ediciones, recreadas u originales, ilustradas o sin ilustrar que  se pueden encontrar en librerías bibliotecas y estantes de hogares alrededor del mundo. Acercar al universo de Andersen con los siguientes clásicos del autor dejará huella en los primeros lectores.

el-traje-nuevo-del-rey-ES                 La princesa y el guisante

El traje nuevo del rey Adap. Xosé Ballesteros Il. João Caetano. Kalandraka, 2006

La princesa y el guisante H.C. Andersen. Il Elena Odriozola. Anaya, 2004

Para celebrar su legado a la literatura infantil y juvenil, se creó en 1956, el Premio Hans Christian Andersen, HCAA por sus siglas en inglés,  que  se otorgó  durante diez años, exclusivamente a escritores y hasta 1966 se extendió a los ilustradores. Este reconocimiento  toma en cuenta  cualidades estéticas y literarias de obras que  provoquen la curiosidad y  la imaginación de los lectores. Consiste en una medalla de oro y diploma que se entrega en una ceremonia especial en el marco del Congreso de IBBY http://www.ibby.org/  que se realiza cada dos años.

medalla

Hasta la fecha, han recibido el premio 32 escritores de 22 países. Algunos de ellos incluyen entre sus creaciones textos para los primeros lectores. A continuación  una muestra.

En el 2012, María Teresa Andruetto escritora argentina fue honrada con el Premio Andersen. Su obra para  niños es tan comprometida y profunda como  lo que escribe para adultos. Entre ensayos, novelas y poesía, destacamos aquí  Trenes, un poema que todos disfrutarán, especialmente cuando se comparta con los primeros lectores.

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Trenes María Teresa Andruetto Il. Istvanch. Alfaguara, 2007

 

Escritor y psicólogo, Jürg Schubiger nacido en Suiza. Obtuvo  el premio HCAA en el  2008.

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Dos que se quieren. Jürg Schubiger. Il Wolf Erlbruch. Bárbara Fiore, 2013

Y esto, ¿qué es? Autor: Jürg Schubiger Il·lustrador: Wolf Erlbruch Libros del zorro rojo, 2015

Nacida en Whakatane , Nueva Zelanda, Margaret Mahy fue bibliotecaria dejó una larga lista de títulos para niños y jóvenes. Recibió el premio en 2006.

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El secuestro de la bibliotecaria. Margaret Mahy. Il. Quentin Blake. Alfaguara, 1999

Periodista y escritora brasileña, Ana María Machado, ha escrito para adultos, pero la mayor parte de su obra la ha dirigido a la infancia. En el año 2000 fue merecedora dl premio.

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Niña bonita Ana María Machado. Il. Rosana Faría. Ekaré, 1994

Camilón, comilón Ana María Machado, Il Gusti. Ediciones SM, 2009

Uri Orlev, escritor israelí a quien se le otorgó el galardón en 1996, desvela en la mayoría de sus libros el  terror de la guerra, sin embargo deja espacio para la ternura y la sorpresa en textos para los primeros lectores.

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Martes peludo Uri Orlev. Il. Jacky Gleich. Norma, 1999

La pequeña niña grande Uri Orlev. Il. Jacky Gleich. Norma, 2011

Christine Nöstlinger nació en Viena, ahí mismo, años más tarde,  estudió Bellas Artes. En 1971 publica su primer libro para niños con lo que inicia una larga y brillante carrera como escritora. Recibe la medalla del premio HCAA en 1984.

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Ana está furiosa. Christine Nöstlinger. Il. Arnal Ballester. Ediciones  SM, 1992

Esta breve muestra da cuenta del interés de escritores, editores, fundaciones por valorar y difundir la  literatura dedicada a los niños y jóvenes. En la siguiente entrada ilustradores   premiados con el HCAA. Mientras busquen algunos de estos libros, o todos y  a leer con los primeros lectores.

Arrullos

 

Balancear entre los brazos a los hijos, cantarles en voz baja  para ayudarlos a dormir, para ahuyentar los temores, para desearles felices sueños, es un acto realizado desde tiempos inmemoriales. Los hombres y mujeres de familias a las que  llega un  recién nacido se disponen de manera natural a arrullarlo. Algunos recuerdan y repiten canciones de cuna que escucharon en su infancia, otros sólo tararean una melodía, otros más inventan letras propias dedicadas especialmente a su bebé.

Ya sea en antiguas nanas o en sencillos versos  improvisados, los adultos hallan una  forma delicada para dirigirse a los pequeños, entonces el impulso de  cargarlos  y cantarles para calmar su llanto o incomodidad se  transforma en un momento íntimo de comunicación.

Muchos arrullos son repetidos por abuelas, madres, padres, tías y maestras que los tomaron de la tradición oral y los han  heredando de generación en generación. También existe una gran variedad de estas composiciones creadas por  músicos y poetas, casi siempre dirigidos a sus propios hijos, que, además de cantarse, se han publicado en libros y álbumes ilustrados.

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Duerme Negrito

Il. Paloma Valdivia

México: Fondo de Cultura Económica, 2012

Algunos cantos de cuna,  además de invitar al sueño, cuentan las angustias que pasan muchas madres durante su jornada, es el caso de Duerme negrito.  Álbum de pequeño formato en el que las ilustraciones, de colores vivos  alumbran el texto. Los personajes de  formas definidas son animales-juguete  que acompañan y dan alegría.  El campo, ese  alejado lugar a donde fue la madre a trabajar, es una promesa  de  abrazos y miradas.  Duerme negrito es un canto popular de origen sudamericano, una historia melancólica  que en estas páginas se vuelve una demostración de cariño.

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Bona Nox 

Wolfgang Amadeus Mozart

Il. Jutta Bauer

Madrid:Lóguez ediciones, 2006

Mozart compuso esta breve obra de repeticiones, un nonsense que puede suceder entre el sueño y la vigilia. La curva dorada de la luna se ve  a través de la ventana del cuarto donde  duerme Lotte. Un repentino ruido la sobresalta. Afuera hay un toro que comienza a perseguirla por el  bosque, después de un largo recorrido  logra esquivarlo y toma el  camino de regreso. El toro vuelve al ataque,  muy cerca de casa, Lotte tiene una ocurrencia para deshacerse del  animal. Las ilustraciones expresivas y cargadas de humor evocan el ritmo de la melodía.

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Libro de nanas

Federico García Lorca, Gloria Fuertes, Miguel Hernández, Gabriela Mistral y otros.

Il. Noemí Villamuza

Valencia: Media Vaca,2011

Son variados y extensos los temas tratados en los arrullos. Abundan los amorosos, los tiernos, los melancólicos, los dolorosos y por ahí alguno refiriéndose a  un niño malo: Ha roto siete vasos, /tres cacerolas / y llamó a Doña Carmen/ Vieja Cotorra. Este fragmento de Pablo Guerrero es una muestra del contenido de  Libro de nanas en el que se reúnen obras de poetas reconocidos. Las ilustraciones en grafito resaltan sutilmente pasajes de los textos.

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La melodía de la palabra. Almohada y arrullo

Ana Luisa Tejeda

Hola Alicia Librería Taller  http://www.holaalicia.com/

Elaboración artesanal. Pedido por este medio, con una semana de anticipación.

El arrullo es un canto ancestral con el que las madres y las abuelas de todos los tiempos arropan a sus hijos convocando al sueño y les entregan su mayor y más valiosa herencia: La palabra.

Un pequeño libro acerca del placer de cantar a los bebés, viene con  una almohadita con los versos bordados de un arrullo.

disfruten y canten con los primeros lectores de casa esta animación de Bona Nox y la interpretación de Duerme negrito.

 

 

Parque y libros. Libros de parques

 

Elegir entre muchos el  libro deseado, llevarlo bajo el brazo  o presionarlo contra el pecho y buscar un lugar donde hojearlo a gusto: junto a la calma del lago, con los pies sumidos en  la arena,  sobre un columpio balanceándose lento,  en lo más alto de la jungla de alambre, son algunos de los espacios espléndidos para leer y  jugar  en la FILIJ este otoño.

Si las lecturas de la infancia dejan la imagen del lugar  y los días donde se realizaron como afirma Proust,   muchos de los visitantes  al Parque Bicentenario, la nueva sede de la FILIJ,  dentro de un  tiempo, cuando pasen de nuevo  las páginas  del  libro elegido en alguna de las carpas, recordarán el ánimo de la gente,  sus pasos apresurados en el pasto fresco, el olor de la chinampa, el reflejo del lago…

Para celebrar esta afortunada reunión y el cumpleaños 36 de la FILIJ busquen alguno de estos libros, o los tres  para leer en el parque con los primeros lectores.

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Pato está sucio. Satoshi Kitamura

Versión en español: Odette Smith

México: Fondo de Cultura Económica, 1988

Leer, acompañar al personaje en su aventura y luego ir a jugar con la ilusión puesta en el día soleado, que las risas y los saltos alejen la lluvia en  el parque real, porque en las páginas del libro, el día que Pato salió a pasear, en un momento el cielo se nubló, tanta agua convirtió el  pasto en  lodo y ¡uuups! Pato se cayó.

Board book para las manos pequeñas de primeros lectores. En unas cuantas páginas se desarrolla una historia contada con  frases cortas y onomatopeyas que imprimen tensión, en consonancia, las ilustraciones dan sentido a los acontecimientos con discretos trazos expresivos.

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El arenque rojo

Gonzalo Moure

Il. Alicia Varela

Madrid: Ediciones SM, 2012

Aguzar los ojos  y descubrir, en el parque de verdad, un elemento  imperceptible cuando se va de prisa. Basta un poco de concentración para que cada uno encuentre su propio arenque rojo, como el que ronda este libro sin palabras y de gran formato. Cada doble página muestra un parque como casi todos. Al centro una fuente, alrededor abundan árboles altos, delgados, frondosos; por aquí y por allá bancas para sentarse a descansar o comer un bocadillo; farolas y gente, gente de muchos tipos.

El arenque rojo se escapa de la mirada como si se resbalara de las manos y en el afán de hallarlo topamos con un equipo de fut bol, una joven practicando yoga, un fotógrafo, un flautista que ensaya, aves, perros  y más personajes que se mueven,  avanzan y van desvelando su historia conforme pasan las páginas. El lector crea su  historia siguiendo el vuelo del arenque rojo ¿vuelo? sí, este arenque flota en el aire guiando al lector  a una sorpresa final.

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El botón de Prudencio

Luis Téllez

Il. Enrique Torralba

México: CONACULTA/ La Cifra Editorial, 2015

El parque es como los cuentos, aquel otro territorio al  que se va a explorar sin plan definido. Correr hasta el otro extremo, rodar en la hierba, deslizarse en la resbaladilla más alta, gritar sin límite. En ese ir y venir, en un descuido se pierde  un objeto tal vez  insignificante y no volvemos a saber de él, sin embargo continúa su existencia  que puede ser apasionante. Así  pasa  en El botón de Prudencio.

Mediante una retahíla y una ilustración que juega con el enfoque de espacios amplios y detalles cercanos, se  exponen  las peripecias del botón de esta historia, que no es un botón cualquiera. La acumulación de los objetos que se van  incorporando a los acontecimientos y su repetición la hacen divertida, al tiempo que la emoción va en aumento hasta  el inesperado desenlace.